La esperada obra de reconstrucción de la escalera 8 del barrio LU4 finalmente comenzó, luego de más de dos años de espera. Liliana Orozco, referente vecinal, destacó el inicio de los trabajos y aseguró que los vecinos mantienen la esperanza de volver a sus viviendas en los próximos meses.
La obra comenzó este jueves alrededor de las 9 de la mañana, con la llegada de una grúa que inició el retiro de las placas de hormigón que conformaban la escalera 8. Durante toda la jornada fueron removidas también las estructuras correspondientes a los escalones, dando inicio a una intervención largamente esperada por las familias del sector.
En diálogo con Del Cerro Noticias, Liliana Orozco recordó que los vecinos llevan aproximadamente 30 meses esperando una solución, desde aquel episodio ocurrido en febrero de 2024 que los obligó a abandonar sus hogares. “Todos estábamos esperando ya que se iniciara esta tan ansiada obra”, expresó, y remarcó que el comienzo de los trabajos genera expectativas de poder regresar finalmente a sus viviendas.
Según explicó Orozco, el pliego de licitación establece un plazo de ejecución de 180 días, es decir, unos seis meses. Sin embargo, desde ABR Construcciones, empresa a cargo de los trabajos, les manifestaron que buscarán acelerar los tiempos mediante la incorporación de operarios especializados. La referente estimó que, si los trabajos avanzan de acuerdo con lo previsto, el regreso podría concretarse en un plazo de entre cuatro y cinco meses.
La situación también genera preocupación por el impacto económico y personal que estos 30 meses fuera del hogar provocaron en las familias. Orozco mencionó especialmente a Bautista Huechur, socio número 1 de la cooperativa que impulsó la construcción de las viviendas, quien tiene 79 años y permanece fuera de su casa junto a su esposa, Juanita. Según señaló, la prolongada espera afectó especialmente a algunos vecinos, con dificultades económicas y un deterioro en su estado de salud.
El inicio de la obra representa así un paso fundamental para las 162 familias de los edificios del barrio LU4 que esperan recuperar sus hogares. Para los vecinos, el movimiento de las máquinas y el retiro de las estructuras significan mucho más que el comienzo de una construcción: representan la posibilidad concreta de ponerle fin a una espera de más de dos años y volver a abrir las puertas de sus casas.
