En el aniversario del desembarco de los primeros colonos galeses en las costas de Puerto Madryn, Luis, descendiente de aquellas familias, repasó en diálogo con Del Cerro Noticias cómo fue la llegada a la Patagonia, las dificultades que enfrentaron durante los primeros años, el desarrollo de la agricultura en el Valle del Chubut y el nacimiento de una de las recetas más emblemáticas de la provincia: la torta galesa.
Cada 28 de julio, Chubut conmemora un nuevo aniversario del desembarco del velero Mimosa, embarcación que en 1865 trasladó a 153 inmigrantes galeses hasta las costas de Puerto Madryn con el sueño de construir una nueva vida en la Patagonia. En el marco de esta fecha histórica, Luis, descendiente de aquellos pioneros, compartió con Del Cerro Noticias el legado de sus antepasados y recordó las dificultades que debieron atravesar para establecerse en una tierra completamente desconocida.
Durante la entrevista explicó que muchas de las familias decidieron emigrar desde Gales porque atravesaban una difícil situación económica y social. Según relató, los trabajadores recibían salarios muy bajos y muchos no tenían la posibilidad de ser propietarios de las tierras que cultivaban. Esa realidad impulsó a numerosas familias a embarcarse en el Mimosa, que partió desde Liverpool el 25 de mayo de 1865 y arribó a las costas del Golfo Nuevo el 28 de julio de ese mismo año.
Luis señaló que los primeros años fueron extremadamente duros. Los colonos dependieron inicialmente de la ayuda alimentaria enviada por el Gobierno argentino, ya que la mayoría provenía de comunidades mineras y no contaba con experiencia en las tareas agrícolas. Con el paso del tiempo lograron adaptarse al entorno, desarrollaron sistemas de riego en el Valle del Río Chubut y comenzaron a cultivar trigo, actividad que permitió el crecimiento de las primeras colonias y el intercambio comercial con otras regiones del país.
También recordó cómo fueron las primeras viviendas de los colonos. Explicó que, en un comienzo, muchas familias se refugiaron en cuevas para protegerse de las inclemencias del clima patagónico. Posteriormente construyeron casas de madera y otras edificaciones que con el correr de los años dieron forma a las comunidades galesas que aún conservan parte de su arquitectura y de sus costumbres, constituyendo un patrimonio histórico y cultural para toda la provincia.
Finalmente, el descendiente de colonos se refirió a uno de los símbolos más representativos de la colectividad: la torta galesa. Contó que fue creada por las mujeres galesas a partir de recetas tradicionales adaptadas con los ingredientes disponibles en la Patagonia. Su principal característica era su larga conservación, lo que la convertía en un alimento ideal para épocas de escasez y largos viajes. Con humor, Luis aseguró que hoy esa cualidad ya no se pone a prueba, porque “es tan rica que en nuestras casas no dura demasiado”. La torta galesa continúa siendo una de las tradiciones gastronómicas más apreciadas de Chubut y un emblema de la identidad cultural que dejaron los primeros colonos.
