El dirigente habló con Del Cerro Noticias sobre el futuro del Partido Justicialista de cara a las elecciones de 2027. Cuestionó las estrategias electorales que, según sostuvo, derivaron en derrotas, planteó la necesidad de construir un proyecto colectivo y consideró que Juan Pablo Luque es un candidato posible para la Gobernación de Chubut.**
Javier Toriñán analizó el escenario político del peronismo en Chubut y las posibilidades de reorganización del Partido Justicialista de cara a las elecciones de 2027. En diálogo con Del Cerro Noticias, sostuvo que la unidad partidaria es posible, aunque advirtió que dependerá de las decisiones que se tomen durante los próximos meses y de la capacidad de superar las diferencias internas.
En ese sentido, cuestionó la continuidad de alianzas y estrategias electorales que, a su entender, no dieron los resultados esperados y contribuyeron a una sucesión de derrotas del peronismo en la provincia. También señaló que hubo divisiones, dirigentes que abandonaron el espacio y dificultades para contener a distintos sectores. Para Toriñán, hablar de unidad no significa necesariamente presentar una lista única, especialmente si no se garantiza la participación de todas las expresiones internas.
El dirigente remarcó que, si el justicialismo pretende volver a ser una alternativa de gobierno, deberá construir un proyecto común que respete a la militancia y deje de lado las ambiciones personales. Consideró que la propuesta debe contar con una línea de acción compartida y una identidad ideológica definida, con participación de intendentes, concejales, diputados y otros referentes. Además, advirtió que la falta de acuerdos y convicciones puede profundizar las divisiones y favorecer el alejamiento de dirigentes hacia otros espacios políticos.
Al ser consultado sobre una posible candidatura de Juan Pablo Luque a gobernador en 2027, Toriñán afirmó que lo considera un candidato potable, aunque aclaró que no es el único que podría competir por ese lugar. En ese marco, sostuvo que el peronismo cuenta con distintos dirigentes con posibilidades y planteó que la definición debería surgir de una elección interna. También insistió en que una candidatura a la Gobernación no puede sostenerse únicamente en una figura individual, sino que debe formar parte de un proyecto político más amplio y con objetivos compartidos.
Finalmente, Toriñán reflexionó sobre la situación de los partidos tradicionales y consideró que tanto el peronismo como el radicalismo han atravesado transformaciones que debilitaron sus principios históricos y su capacidad de convocatoria. Según expresó, la falta de liderazgos capaces de reunir voluntades en torno a ideas comunes representa uno de los desafíos centrales de la política actual. De cara a 2027, su planteo apunta a reconstruir la organización partidaria, fortalecer la participación interna y alcanzar acuerdos que permitan al justicialismo definir una propuesta electoral compartida.






