El infectólogo Jorge Brugnia destacó el trabajo que realiza el Centro de Aplicaciones Bionucleares (CABIN) en Comodoro Rivadavia, la incorporación de equipamiento para mejorar la precisión de los tratamientos oncológicos y la atención de pacientes de Chubut y Santa Cruz. Además, señaló las dificultades económicas que atraviesa la institución por los bajos aranceles de algunas obras sociales.
En el marco de un nuevo aniversario del Centro de Aplicaciones Bionucleares (CABIN), el infectólogo Jorge Brugnia destacó la importancia de la institución para la comunidad y el trabajo que desarrolla en el diagnóstico y tratamiento del cáncer. El profesional explicó que el centro mantiene sus prestaciones para pacientes derivados del Hospital y del sistema público provincial, sin cargo, además de atender a personas que cuentan con obras sociales y empresas de medicina prepaga.
Brugnia señaló que uno de los principales objetivos del CABIN es incorporar nuevas modalidades terapéuticas que permitan mejorar la eficacia de los tratamientos y reducir los efectos sobre los tejidos sanos. En ese sentido, destacó la adquisición de un sistema de posicionamiento del paciente para el acelerador lineal, que permite alcanzar una precisión submilimétrica. Esta tecnología resulta fundamental para dirigir la radiación hacia el tumor con mayor exactitud, incluso en zonas del cuerpo cuyos órganos pueden moverse con la respiración.
El infectólogo remarcó que estas inversiones se realizan con recursos propios, en un contexto económico complejo para la región. Asimismo, destacó que el CABIN recibe pacientes no solo de Comodoro Rivadavia, sino también de otras localidades de Chubut y de la provincia de Santa Cruz, debido a las características de sus prestaciones. Según detalló, el centro registra entre 1.200 y 1.300 consultas oncológicas mensuales, con una demanda que presenta un crecimiento aproximado de entre el 2% y el 7% anual.
Por otra parte, Brugnia expresó su preocupación por los aranceles que abona el PAMI y sostuvo que los valores se encuentran por debajo de los costos que implica la atención. Según explicó, existen diferencias superiores al 100% en comparación con otros financiadores, una situación que impacta en la economía de la institución. En ese marco, indicó que mantienen gestiones ante las autoridades provinciales para solicitar una actualización de los aranceles y un mayor reconocimiento por el trabajo que realizan con los afiliados de esa obra social.
Finalmente, Brugnia recordó que el tratamiento del cáncer suele apoyarse en tres pilares: la cirugía, la quimioterapia y la radioterapia, áreas en las que el CABIN cumple un papel fundamental a través de sus prestaciones. En el aniversario de la institución, destacó el compromiso de continuar mejorando la calidad de atención, incorporando tecnología y trabajando para lograr diagnósticos más precisos y tratamientos cada vez más eficientes, en beneficio de los pacientes de toda la región.






