La brecha entre el relato oficial y la realidad técnica expone una severa caída en las cirugías e intervenciones sanitarias en Comodoro Rivadavia.
La Municipalidad de Comodoro Rivadavia difundió recientemente una gacetilla de prensa en la cual asegura afianzar las acciones de control animal e intervenciones territoriales en la ciudad. En el documento oficial, se informó que durante el año 2025 se concretaron 4.983 castraciones, mientras que en lo que va de 2026 ya se realizaron 2.200 intervenciones. Sin embargo, al contrastar esta información con los registros de la propia Dirección de Veterinaria y los parámetros técnicos, queda en evidencia que la realidad dista mucho del discurso oficial.
Para comprender la magnitud de la problemática, es necesario analizar las proyecciones demográficas. Según el último censo del INDEC, Comodoro Rivadavia cuenta con 201.854 habitantes, lo que permite estimar una población aproximada de 100.900 animales, siguiendo el criterio de la Red de Políticas Públicas. Bajo las metas del Programa de Equilibrio Poblacional (PEP), el piso técnico para frenar la sobrepoblación exige esterilizar anualmente al 20% de los animales —unas 20.185 cirugías al año o entre 80 y 100 diarias—, un número del cual la gestión municipal actual se encuentra abismalmente lejos.
El análisis de las estadísticas oficiales expone un escenario preocupante de retroceso sostenido. Durante el año 2025, las castraciones cayeron drásticamente un 30% en comparación con 2024, registrando un promedio de apenas 20 cirugías diarias sobre los 250 días hábiles. La crisis empeoró en el corriente 2026, donde el volumen de intervenciones cayó a un estimado de 12 castraciones por día —un insignificante 2,2% de la población objetivo—, acompañado por un marcado desequilibrio territorial en perjuicio de la zona sur y un desplome en la vacunación antirrábica, que pasó de 1.913 aplicaciones en 2025 a solo 814 en lo que va del año.
A pesar de que hacia finales de 2025 el secretario de Control Urbano y Operativo, Miguel Gómez, reconoció públicamente las dificultades y prometió un nuevo puesto de castración para llegar a 85 intervenciones diarias, la promesa sigue sin cumplirse. En la práctica, el promedio real en determinados períodos se ha desplomado a tan solo 10 cirugías diarias, provocando que el servicio rechace en forma sistemática a más vecinos de los que logra atender y agravando de manera exponencial la reproducción sin control en las calles comodorenses.
Ante esta ineficacia, la implementación integral del Programa de Equilibrio Poblacional se vuelve una urgencia impostergable para la salud pública y el bienestar animal. Las organizaciones proteccionistas y vecinos reclaman que el Municipio abandone los discursos formales e instale un plan de castraciones masivas, gratuitas, tempranas, sistemáticas y sin exclusiones, acompañado por educación ciudadana, para revertir de manera definitiva el sufrimiento animal y la crisis sanitaria en la ciudad.






